> Hinduismo Sagrado

Vārāhī (वाराही): Diosa Madre perteneciente al grupo celestial de las "Matrika". Señora con cabeza de jabalí y contraparte femenina de Varāha (avatar de Vishnu)


Vārāhī (वाराही) es una Deidad que representa el aspecto femenino del poder omnipresente de la creación, que es inherente a todos los seres animados e inanimados. Ella es una de las "Matrikas" (मातृका); un grupo de Diosas Madres que están presentes en forma de "Shakti", o Poder. Vārāhī es la contraparte femenina de Varāha, el Avatar con forma de jabalí del Señor Vishnu, y como tal, también se le representa con el cuerpo antropozoomorfo; mitad humano, mitad jabalí. Vārāhī destruye las fuerzas del mal que obstruyen el progreso espiritual de los devotos, ayudando también a trascender los aferres materiales y pecaminosos que nos sujetan al mundo de la ilusión. Ella protege y brinda toda clase de alivios, por lo cual resulta muy venerada en esta religión. De igual modo, su imagen y energía se utiliza como foco de meditación tántrica.


Significado esotérico del número 108 y 1008 en el Hinduismo

El astrónomo y matemático italiano, Galileo Galilei, hizo una declaración interesante. Dijo que el universo está escrito “en lenguaje matemático”. Galileo sostuvo que los misterios de la creación misma podrían resolverse a través de números y ecuaciones matemáticas. Dicha afirmación era conocida milenios antes, puesto que sabios y místicos de todas las tradiciones del mundo, descubrieron que los números ofrecían más que una visión científica: ofrecían un lenguaje secreto para el despertar, una clave para nuestra propia intuición y aspectos superiores de nuestro ser. Desde Pitágoras y Platón, pasando por Fibonacci, Galileo y Tesla, hasta los descubrimientos propiciados en los últimos años por la física cuántica y la astronomía; se han podido corroborar dichas afirmaciones. Es por ello que la numerología, su precursora original, resulta ser una de las ciencias más antiguas de todos los tiempos, siendo practicada por Sumeria, Babilonia, Egipto, Mesoamérica, China, y por supuesto; India. Los indios ven los números como símbolos de ciertos poderes cósmicos, y en consiguiente; los vinculan con la espiritualidad. Ellos afirman que hay causas y efectos adjuntos a los números, y estos pueden ayudar a revelar diferentes acontecimientos o mensajes ocultos. De igual modo, cada número tiene su correspondiente función en el universo, configurando diferentes aspectos del mismo. Según los indios, el estudio de la numerología afirma que el microcosmos y el macrocosmos están conectados entre sí, y que los números son la forma en que se codifican las cosas. Esto se parece a lo que postula el principio hermético de; "como es arriba, es abajo", en el sentido de que los números que se expresan a nuestro alrededor, se expresan de igual manera en el cosmos, solo que a niveles macroscópicos, que es lo mismo a lo que se refería Galileo. Por ello, no es casualidad que dentro de la cosmología religiosa oriental se repitan patrones numéricos dentro de las escrituras, destacando principalmente el caso del 108, el 1.008 y sus múltiplos, como el 9, el 18 y el 54.

En la presente publicación se aborda y estudia el significado de dichas cifras, así como diversos ejemplos en donde vemos su reiterado uso.


Kama (काम) y Rati (रति): Los Dioses del amor, la pasión y el deseo sexual


El Señor Kama (काम) se encuentra asociado con el nacimiento y la preservación del universo. Según el "Rig Veda", el texto sagrado más antiguo de la India; Kama fue la primera entidad que surgió en la creación del cosmos, manifestándose por sí mismo para concebir el impulso creativo. Por ello, se le considera un hijo o expansión plenaria de Maha-Vishnu, de quien todo se origina. Se describe a Kama como el Dios del amor, del deseo, de la unión sexual, del romance y de la pasión, teniendo muchas similitudes con el Dios griego "Eros", y el Dios romano "Cupido", incluso, Kama también es descrito como un hombre portador de un arco y un carcaj de flechas que utiliza para enamorar. Sin embargo, Kama representa un poder mucho más abstracto y sutil que el simple deseo erótico. Su contraparte energética es la Diosa Rati (रति), quien preside el vínculo sexual, el enamoramiento, y el placer asociado al erotismo. Estos Dioses se veneran e invocan con el objetivo de nutrir nuestras relaciones amorosas, fomentar el deseo, el cariño, y también, en solteros que deseen encontrar a la persona indicada, creando un aura atractiva a nuestro alrededor.

El Hinduismo y la vida en otros planetas; multiversos, extraterrestres, dimensiones

El Hinduismo siempre ha enseñado la existencia de multiversos, planos y dimensiones distintas, las cuales, se extienden a lo largo y ancho de un vasto océano cósmico de billones y cuatrillones de sistemas planetarios. Según los Vedas y otras escrituras sagradas; la cantidad de universos resulta ser completamente inconmensurable e incuantificable, existiendo vida en cada uno de ellos. De hecho, la cosmología hindú nos dice que existen millones de universos brotando por los poros de Vishnu, y millones mas siendo destruidos por Shiva. Cada vez que Vishnu respira, se crean infinitos universos a partir de los poros de Su cuerpo divino. Y cuando exhala, se disuelven de nuevo mediante la intervención de Shiva, quien es el encargado de disolver la materia, funcionando como transformador cósmico. Esto es lo que se conoce como "Año de Brahmā", que ya expliqué AQUICuriosamente, la ciencia moderna afirma que nuestro universo se encuentra sujeto a un ciclo interminable de nacimiento (Big Bang) y muerte (Big Crunch), y que todo responde a un efecto rebote denominado "Big Bounce", que perfectamente equivale al Año de Brahmā hindú. Los científicos de nuestra era también se encuentran de acuerdo en que el Big Bang produce la creación de miles de universos adicionales al nuestro, y que tarde y temprano serán destruidos.

Por ejemplo, en el texto sagrado, Bhāgavata Purāṇa, se lee:


"[...] Hay innumerables universos además de este, y aunque son ilimitadamente grandes, se mueven como átomos dentro de ti [...] Ilimitados universos pasan a través de los poros de Tu cuerpo, tal como las partículas de polvo pasan a través de las aberturas de una ventana con mosquitero"


Y en el "Vasishta Yoga Samhita", leemos:


"Puede ser posible contar las partículas de los rayos solares, pero no el número de universos que abundan en el Espíritu Supremo".

 

En la presente publicación veremos lo que dicen las escrituras con respecto a este tema, brindando también una explicación científica que la acredita. 


Shani (शनि): Juez Kármico. Dios astrológico rigente de Saturno

Shani es el Dios de la justicia y el karma instantáneo, pudiendo castigar a las personas injustas, o bien, recompensar a los rectos. Ambas formas de justicia impartidas por Shani, suelen ser muy drásticas e intensas, sobre todo los castigos, por ende, se considera que Shani es desfavorable por causar grandes pérdidas y desgracias, pero también es capaz de conferir dones y bendiciones a los dignos.

El objetivo de Shani en los seres humanos, es recodarnos el verdadero propósito de nuestras vidas. Cuando alguien se desvía del camino correcto; Shani lo castiga para recordarle su condición como ser mortal y pecador. Y cuando alguien cumple con la ley de la naturaleza y no odia ni envidia a otras criaturas, obtiene las bendiciones de la felicidad y la abundancia.

Bhairava (भैरव): Dios Tántrico de la meditación y la liberación trascendental. Señor de los Perros. Manifestación violenta de Shiva

El Señor Bhairava nace como una proyección o manifestación colérica de Shiva, condensando una energía cruda que destruye los peligros de la vida terrenal, los obstáculos espirituales, y la negatividad inherente a la psicología humana, es decir; a los enemigos adhármicos de la mente (lujuria, codicia, envidia, ira etc.). Estos enemigos son peligrosos ya que nunca permiten que los humanos busquen a Dios en su interior, y en consiguiente, jamás podrían trascender para erradicar su naturaleza samsárica. Su nombre significa "El Terrible" o "El Aterrador", puesto que es un avatar ardiente asociado con la destrucción, tal como Shiva. Y bajo este sentido, se le venera como Dios tántrico, maestro de la meditación, y foco espiritual para el desapego del plano físico. Bhairava es tanto un aspecto de Shiva como un mantra supremamente divino, capaz de transportar al buscador a los reinos más elevados de la conciencia. También se le conoce como el Dios de los perros. Los perros son bien conocidos por su valentía en la protección de sus amos, y espiritualmente son capaces de ver el aura de los vivos. Alimentar y cuidar a los perros se considera una forma adecuada de mostrar devoción y respeto hacia el Señor.


Diosa Pārvatī (पार्वती): Madre Universal

Parvati es una Diosa cósmica y universal que condensa aspectos muy nutritivos y gentiles de Shakti, es decir; del principio femenino que todo lo anima y sostiene. Ella es la esposa del Señor Shiva, y en consiguiente; madre de Ganesha y Kārttikeya. Parvati rige los aspectos metafísicos del amor, la fertilidad, la creatividad, la sexualidad, la meditación, la transformación y la regeneración. Ella es capaz de adaptarse a las necesidades de cualquier circunstancia para cumplir su rol como Madre Universal, y es quien regenera cuando Shiva destruye, dado que se encuentra asociada con el poder y la acción. Se le invoca y venera con el fin de obtener armonía, tranquilidad, progreso espiritual, abundancia, maternidad, y destrucción de obstáculos. 

Kārttikeya (कार्त्तिकेय): Comandante de los Ejércitos Divinos y Dios de las Pléyades


El culto de Kārttikeya se remonta a los mismísimos orígenes de la religión india, teniendo fuertes connotaciones mistéricas que lo retratan como Dios del orden cósmico, Patrón de la guerra, Comandante en Jefe de los Ejércitos Divinos, y a nivel espiritual; un foco de meditación, anacoretismo y juventud, teniendo además fuertes conexiones con el cúmulo estelar de las Pléyades. Iconográficamente se le retrata con dos tipos de apariencias; una que lo muestra como un guerrero fuertemente armado, llegando a poseer decenas de brazos y manos en las cuales porta diferentes tipos de armas, y otra representación que lo muestra como un niño inocente sobre un pavo real. Según el contexto, su número de cabezas varía en función de su manifestación, pero casi siempre se le describe con siete, al igual que las siete estrellas gigantes de las Pléyades, o bien con cinco cabezas pero con dos de sus madres adoptivas, o con una sola cabeza pero con seis de sus madres, es decir, siempre se encuentra involucrado con el numero siete.

Diosa Pratyangira (प्रत्यङ्गिरा): Manifestación furiosa y maternal de Shakti, eliminadora de obstáculos y destructora de magia negra



Pratyangira es una Deidad poderosa y a su vez; colérica e iracunda, puesto que encarna una polarización energética extremadamente cruda y potente, siendo una de las manifestaciones más intensas de Shakti (el principio femenino universal). Pese a su aspecto siniestro y macabro, la Diosa Pratyangira es venerada como Madre protectora, puesto que acoge y guía a sus devotos contra todo pronóstico, siendo incluso muy eficaz para repeler cualquier tipo de influencia negativa o magia negra. En consiguiente, Pratyangira es una Deidad muy querida y venerada producto de sus cualidades positivas y atributos maternales.

Alrededor de la energía de esta Madre, nada puede ni debe salir mal. Sin embargo, uno tiene que ser de conciencia pura para estar cerca de su energía.

Sūrya (सूर्य): Dios del Sol


Sūrya es el Dios Solar dentro de la religión hindú. Se le adora con particular reverencia bajo nombres como "Dina-Kara" (Creador del día), "Graharāja" (Rey de las constelaciones), "Vivaswat" (El Radiante), o "Savitṛ" (Impulsor del Mundo). En el subcontinente indio, el culto al sol se ha practicado desde el período proto védico, y desde entonces; se ha conservado hasta nuestros días, siendo Sūrya uno de los Dioses más antiguos y populares de la religión. 

Sūrya otorga conocimiento, iluminación mental, rectitud, y es ampliamente invocado por su capacidad de disipar la ignorancia, el miedo y la oscuridad. También se le considera el ojo celestial de los Dioses, y por ello, se le denomina "Dios del Destino" o "Testigo de la existencia": Él sabe todo lo que ocurre en nuestro planeta y el cosmos. 

Sūrya es el espíritu supremo que a través de su gracia impregna el universo e irradia lo más íntimo del alma.