> Hinduismo Sagrado: Váruṇa (वरुण): Dios Elemental del Agua y Legislador Kármico

lunes, 15 de agosto de 2022

Váruṇa (वरुण): Dios Elemental del Agua y Legislador Kármico


El Señor Váruṇa es uno de los Dioses más antiguos de toda la historia, cuyo culto se remonta al florecimiento de la cultura protoindoeuropea, es decir; datando desde hace unos 4.000 años atrás, principalmente en los territorios que en la actualidad se sitúan entre la India e Irán. Se le venera principalmente por su rol de juez kármico; siendo un Dios que puede recompensar o castigar nuestra conducta. Es sabido que Váruṇa derramará grandes bendiciones sobre aquellos que verdaderamente quieran vivir de forma recta, pura y espiritual, pero que bien puede manifestarse de manera colérica para corregir a los pecadores. En consiguiente, Váruṇa se encarga de guiarnos a través de un proceso introspectivo que busca purificarnos espiritualmente. Por ello se dice que Váruṇa es el Maestro Supremo de "Ṛta"; el principio cósmico de orden, justicia y armonía que rige la existencia, estrechamente relacionado con "Dharma" (el camino de la virtuosidad) y "Karma" (responsabilidad de los actos individuales). Los textos mencionan que Váruṇa tienen tantos ojos como estrellas hay en el cielo; con los cuales vigila la conducta humana.

Váruṇa es el Señor de la Vasta Conciencia, que representa la pureza etérea y la inmensidad oceánica de la Verdad infinita; destruye todo lo que interfiere adversamente en el crecimiento de la Conciencia-Verdad, purificando la mente del ser humano. Se menciona que Váruṇa es el Dios del Agua. Esotéricamente, el agua se relaciona con la verdad y la pureza, junto con ser el elemento del cual emergió el cosmos.


En los himnos védicos, Váruṇa, más que cualquier otro Dios, aparece como una poderosa y misericordiosa entidad, quien castiga a los malhechores y bendice también a los que se arrepienten y buscan su perdón misericordioso. Sus devotos le oran por pureza, fortaleza moral, perdón y liberación de los pecados.

La mayoría de los himnos védicos muestran un sentimiento de sublime devoción hacia Váruṇa, resaltando su papel como gran impulsor de fuerza moral. En dichos himnos se puede ver que Váruṇa se desempeña claramente como un juez cósmico, a quien las personas se encomiendan para solicitar perdón por los pecados. Se ora a Váruṇa ampliamente para que elimine cualquier mal o pecado cometido por medio del pensamiento, el habla y la acción. Esto se debe a que Váruṇa es el poder de la mente superior que lucha por la transformación y elevación del ser (que se representa por medio de su rol como Dios de los mares), así como por la guía que ofrece en la búsqueda de conocimiento (navegación). Su adoración conlleva al desprendimiento de los aferres mundanos y la superación de errores, traumas y actividad pecaminosa, permitiendo el acceso a una vida espiritual. 

Y esto es muy importante, puesto que el nombre "Váruṇa" proviene de la raíz "vṛ", que significa "cubrir", "atar", "rodear" o "refrenar", sumado al sufijo "uṇa", que se traduce como "el que". Por lo tanto, el nombre Váruṇa significa "el que ata", "el que cubre", "el que rodea" o "el que refrena". Y lleva este nombre puesto que es un Dios omnipresente relacionado con la justicia y la supervisión cósmica; todo pasa por Váruṇa, todo lo escucha y todo lo observa, puesto que es el Maestro Supremo de Ṛta: la energía que ayuda a mantener el orden en el universo. 

Como entidad ejecutora del Ṛta, el rol de Váruṇa puede compararse con el de un juez que es omnisciente, omnipresente, y que gobierna todos los aspectos de la psique. Ante Váruṇa, todos los seres vivos son responsables cuando cometen alguna ofensa, y en consiguiente; este juez puede castigarlos y reprenderlos con el fin de que corrijan sus vidas. A menudo, las personas que obran mal, comienzan a experimentar el mal en sus propias vidas, ya sea de manera psicológica, física, emocional, etc., y esto puede ir en aumento como una bola de nieve. Por lo tanto, las personas que quieran arrepentirse de sus malos actos y que deseen elegir un camino de vida cimentado en la espiritualidad, la moral y la justicia, deben encomendarse al Señor Váruṇa. Pero cabe señalar lo siguiente: más que ser una entidad castigadora, Váruṇa es alguien que "advierte", Él le advierte a los humanos con medios dolorosos y angustiantes cuando no acatan las reglas ni los principios morales. Si Váruṇa está de mal humor es porque no podemos seguir llevando una vida impura y pecaminosa. 

Es por ello que su nombre significa precisamente "el que ata", "el que cubre", "el que rodea" o "el que refrena", puesto que nadie se ve fuera de su corte celestial. Por lo mismo también se traduce como "el que advierte", y se dice que el universo entero se encuentra atado con múltiples cuerdas que conducen a su corte. Váruṇa puede aflojar o apretar el nudo de sus sogas para recompensarnos o castigarnos, dependiendo de nuestra conducta.

En el mismo Atharva Veda, un importante libro sagrado, se afirma:


"Los Dioses saben todo lo que los hombres hacen, aunque los hombres quieran disfrazar sus actos. Quienquiera que esté de pie, quienquiera que se mueva de un lugar a otro, quien robe y quien lo esconda en su escondrijo secreto; los Dioses rastrean todos sus movimientos. Donde dos conspiran juntos y creen que están solos, allí está el Rey Váruṇa, quien conoce todos sus planes. Sus espías descienden de los cielos y se deslizan por todo este mundo; Sus mil ojos, todos explorando, recorren hasta el límite más remoto de la Tierra. Todo lo que existe en el cielo y en la tierra, y todo lo que hay más allá de los cielos, es sabido ante el ojo de Váruṇa, el rey que despliega las mentiras. Váruṇa ha contado todos los momentos que han visto los ojos humanos, y los cuenta como un jugador de dados cuenta sus puntos. Sus trampas fatales están extendidas tres veces, Oh Váruṇa, y siete por siete: que todas atrapen al hombre que dice una falsedad, y que dejan ilesos al hombre cuyas palabras son veraces. ¡Váruṇa, el que atrapa con cien lazos! ¡El observador del hombre a quien no se le escapa el que miente! Váruṇa envía y ahuyenta las enfermedades: Váruṇa que es a la vez nativo y extranjero, Váruṇa, que es es celestial y humano. Quien ata y quien sostiene con todas sus cuerdas al hijo de tal padre y al hijo de tal madre".


De hecho, en varias culturas de origen indoeuropeo se encuentran vestigios etimológicos de su influencia y rol. Por ejemplo, en eslovaco y en checo, la palabra para "advertir" es "varuj", y su imperativo es "varovat", que fonéticamente derivan de Váruṇa. Y por si fuera poco, también están estrechamente conectadas con el agua, el elemento que Váruṇa domina. En la antigüedad, los leñadores escandinavos que trabajaban en la alta montaña, tenían sumo cuidado con no circular innecesariamente por medio de los puentes improvisados que instalaban en los canales de navegación, y aquellos que no escucharon, que no obedecieron la alerta "varuj" y que no salieron del canal, sufrieron graves daños. De allí que derive la palabra "varuj" de "Váruṇa", el que advierte. 

De la misma manera, Váruṇa advierte a los humanos sobre sus actos. Váruṇa junto con otros Dioses como Yama, Shani y Rudra, son grandes ejemplos de Dioses que gobiernan, cuidan y al mismo tiempo castigan y reprenden el comportamiento humano. Estos Dioses representan bien la unidad de la vida mundana y espiritual como recordatorios y, de una manera metafórica agradable; los representantes de la realidad y la sabiduría experiencial práctica.

Y esta influencia etimológica y fonética del sánscrito sobre las lenguas europeas no es un caso aislado, por ejemplo, el Dios "Agni", quien es el Señor del Fuego, fue la fuente original para nombrar a este elemento con dicho nombre en toda Europa. Por ejemplo, en latín, "fuego" es "ignis", en lituano es "ugnis", en esclavonio "ogni", en polaco "ogień", en serbio "oganj", en checo "oheň", en búlgaro "ogŭn", y ruso "ogon". Todas estas palabras significan "fuego" y derivan de la misma raíz, además del inglés "ignite" (encender).

Como Dios de las aguas, se encuentra relacionado con la cimentación del cosmos que dio origen a todo lo existente, algo que todo lo cubre y de lo que todo procede. El agua se considera un elemento extraordinario y omnipresente en el Rig Veda. Es el sostén de todas las vidas; y, el salvador de todo lo vivo o lo muerto en la tierra. El mundo se mueve junto con el movimiento puro y simple del agua. Lava las impurezas y también limpia las inconsistencias del comportamiento humano . El agua es una gran medicina. Elimina las enfermedades y es el benefactor de la salud, la fuerza, la longevidad, la riqueza y la inmortalidad. Del agua se originó todo el cosmos, y por esto también hace sentido que su nombre signifique "el que cubra". 

El Yajur Veda menciona que las aguas con las que está conectado Váruṇa son las aguas de la atmósfera. Estas aguas se describen como Apah, Maha-salilam, las grandes aguas que denotan materia primigenia de la que emerge el mundo manifiesto. También se dice que Aditi, la gran madre de todos los Dioses, da a luz al mundo manifiesto. Aditi es así equiparado con Apah, y como Apah, Aditi es la energía creativa que está activa, es decir; Prakrti y Shakthi, la manifestación o el poder creativo. La noción de su divinidad se basa en su poder como mujer, útero o madre para dar a luz y producir vida y existencia. Váruṇa (hijo de Aditi) que reside entre estas aguas (Apah), es por lo tanto llamado Apam shishu o "hijo de las aguas".


Váruṇa vela por el correcto funcionamiento de todos los mundos. Cabalga sobre un pez o un monstruo marino gigantesco llamado "Makara", que se describe generalmente como una especie de cocodrilo colosal o dragón (más abajo explicado). 

En los Upanishads, Váruṇa se identifica como un aspecto de la realidad Suprema, como alguien “cuya morada es el agua, cuyo mundo es el corazón, cuya luz es la mente, y que es el último recurso de cada ser”. 

En el Yajur Veda, Váruṇa es referenciado como "Señor de los Médicos", y se encuentra relacionado con las hierbas beneficiosas para la salud, las cuales dependen del agua para su existencia y crecimiento. Como Señor de las aguas y de las hierbas, Váruṇa, el médico, se convierte en una Deidad reverenciada en Ayurveda, la ciencia de la vida.

Váruṇa también es uno de los "lokapālas" o "Guardianes del Universo y las Direcciones", rigiendo la cardinalidad oeste. Los otros guardianes son Kubera, Rudra, Yama, Indra, Īśāna, Agni, Vayu, Nirriti, Brahmā, Vishnu, Shiva y Sūrya.

También se encuentra relacionado con los cuerpos celestes que brillan por la noche: las estrellas y la luna. La luna influye en las mareas del océano y en el movimiento de las aguas terrestres.


Entre algunos de sus epítetos y nombres, encontramos:

- Pasabhrta: "El que empuña la soga".
- Salilesvara: "Señor de los Mares" .
- Nagaraja: "Rey de los Nagas".
- Samrāj: "Emperador".
- Variloma: "El de cabello acuoso".
- Yadahpathi: "Señor de los animales acuáticos".
- Suiten: "Dios de las aguas".
- Uddāma: "Subyugador", "abrumador".
- Amburājaḥ: "Rey del Agua".
- Keśā: "El de cabello largo".
- Sukratu: "Adepto", "Diestro".
Apam shishu: "Hijo de las aguas".
- Pracetas: "Sabio", "Erudito", "Visionario".

Sus principales atributos iconográficos son: 

- Sogas: Como juez cósmico, nada se escapa de su legislación; todos y cada uno de los seres vivos deben rendir cuentas por sus actos. En efecto, las sogas y cuerdas de Váruṇa, aluden al hecho de que todos estamos atados a Él, y que nuestros actos jamás pasan desapercibidos para el Señor. Váruṇa puede aflojar o apretar el nudo de sus sogas para recompensarnos o castigarnos, respectivamente. Sus cuerdas pueden modificar las estructuras establecidas de nuestra vida, ya sea para bien o para mal, según ameriten nuestros actos. Se dice que Váruṇa sostiene una soga triple para atar a los pecadores, otorgando una triple miseria (Tāpatraya) que restringe al hombre en tres planos: físico, vital y mental.

- Una caracola: Este objeto simboliza el origen de toda la existencia. Se asocia con el agua, el primero de todos los elementos, la fuente de vida. El sonido de las caracolas simboliza el sonido sagrado de Om, que es la vibración universal del cosmos.

- Su color de piel suele variar. En la mayoría de los textos se le describe con tez clara, radiante como una caracola o como un cristal centelleante. Pero también se le describe con una tez azul, tez dorada brillante, o tez oscura.

- Sus vestiduras, adornos, guirnaldas y collares, son generalmente de color blanco, rojo o amarillo. 

- Flor de loto: Esta flor es símbolo de pureza y rectitud, y cuya alegoría espiritual nos transmite la idea de que no debemos contaminarnos con el ambiente turbio que nos rodea. Recordemos que el loto emerge desde las profundidades del agua estancada, y a pesar del entorno sucio en el que nace y crece; jamás se ensucia. 

- Un monstruo marino: En su asociación con las aguas primordiales que dieron origen a la creación del universo, el Señor Váruṇa, Rey de las aguas, monta una colosal bestia marina de nombre "Makara". Esta criatura se asemeja principalmente a un cocodrilo o a un dragón, y algunas veces también se le añaden rasgos de elefante, delfín, pez, león y antílope. En la astrología hindú, Makara es el signo astrológico de Capricornio, el cual está regido por Shani (Saturno), el planeta kármico que es indicativo de responsabilidades, deberes onerosos, obligaciones, contratiempos, enfermedades y dificultades. De igual modo, en el sistema de pensamiento esotérico de la civilización mesopotámica, el signo y la constelación de Capricornio también se representaba a través de una criatura marina hibrida, "SUḪUR.MAŠ", que significa "Pez Cabra" o "Cabra de Mar", y marca el solsticio de invierno. Capricornio o SUḪUR.MAŠ era la criatura de uno de los más importantes Dioses de Sumeria; Enki, el Señor de la ciencia y la sabiduría, descrito como el padre de la humanidad. Curiosamente, Enki, al igual que Váruṇa, es el Dios que gobierna el mundo del agua, y que se encargó de hacer fluir las aguas para sustentar al planeta. Se narra que su palacio se encontraba en un mundo intraterrestre llamado "Apsû", rico en agua dulce. De hecho, Enki era conocido con el nombre de "Ea", que literalmente significa "agua" en lengua acadia. Esta similitud o paralelismo sugiere que tanto la civilización mesopotámica como la india transmitieron los mismos principios esotéricos y espirituales, provenientes de una raíz protoindoeuropea de antiguos sabios.


Váruṇa no es solamente adorado con el fin de obtener purificación espiritual, armonía interna, y solicitar misericordia y transgresión de pecados, sino que también por su papel como Dios del agua. 

Por ejemplo, es ampliamente venerado durante períodos de sequía, o bien, con el fin de evitar la misma, también para obtener éxito en la pesca y en la navegación, particularmente en las regiones costeras. De igual modo, en la religión japonesa se le conoce como "Suijin" (水神), que significa literalmente "Dios del Agua", siendo patrón de los pescadores y comerciantes marítimos, así como de la fertilidad, la agricultura, el saneamiento, las aguas, el parto sin dolor y las criaturas acuáticas. 

Váruṇa también se invoca a través de un procedimiento de oblación llamado "Varuṇapraghāsa", realizado al comienzo de la temporada de lluvias en el mes de Ashada (junio-julio), buscando la liberación de sus sogas. Otra celebración similar es "Nārali Poornima", que se lleva a cabo el día de luna llena del mes hindú de Shravan, que cae alrededor de julio-agosto. En este día se ofrecen ofrendas como arroz, flores y cocos al Señor Varuna, buscando obtener aguas tranquilas, fertilidad, buen augurio y evitar calamidades naturales relacionadas con el agua, ya sean sequías, tormentas, desbordes, y seguridad para las personas que trabajan en estos medios.


Otra festividad importante en su honor, es "Chaliya Chand", que celebra el nacimiento de su avatar, un sabio llamado "Uderolal", que predicó el Dharma y reprendió la actividad de los invasores islámicos en el año 1.007. 

Según la tradición, la provincia de Thatta, en la actual Sind, Pakistán, quedó bajo el gobierno del tirano Makrab Khan, que comenzó a convertir a los hindúes por la fuerza. La gente recurrió al río Sindhu (Indo) en busca de ayuda. Después de 40 días de oración, ayuno y rituales, una voz divina les dijo a los fieles que el Dios de las aguas, Váruṇa, nacería entre ellos con el nombre de Uderolal, en la localidad de Nasarpur, Sind. Se dice que cuando el niño nació, reveló su identidad divina a sus padres Devaki y Rattanchand. Cuando el pequeño abrió la boca, sus padres vieron el caudaloso río Sindhu fluyendo en su interior, junto a la presencia de un anciano sentado sobre un pez pala. También se dice que la cuna del niño se mecía sola para adormecerlo, lo que le valió el apodo de "Jhulelal", que significa "Señor del Columpio". 


La noticia del nacimiento del niño se difundió rápidamente, y cuando el visir de la región vino a investigar, Uderolal pasó de ser un infante a un joven, luego a un hombre maduro con barba y finalmente a un anciano de pelo blanco. Eso ocurrió ante los ojos del visir musulmán, quien transmitió la noticia de este milagro a su gobernador, enviando un regimiento para arrestar a Uderolal. Pero cuando los soldados se trasladaban, fueron detenidos simultáneamente por un río que se desbordó y que causó grandes desastres. Ante las tropas aterradas, Uderolal predicó un mensaje de paz, y dijo: "Aquel a quien tú llamas Alá y mi pueblo llama Krishna, son uno y el mismo". Se dice que Uderolal fue tragado por la tierra después de esto, y el asombrado tirano Mirk Khan se arrepintió de sus actos. 

Los hindúes y musulmanes de Thatta construyeron un templo en el sitio en donde Uderolal fue tragado por la tierra, siendo compartido pacíficamente entre ambas corrientes hasta nuestros días. Desde entonces, Sind fue la puerta de entrada para muchos juglares y eruditos sufíes, musulmanes e hindúes que se abrieron camino entre la India y el Medio Oriente, sirviendo como refugio secular en donde hindúes y musulmanes coexistieron de forma pacífica.


Cheti Chand es ampliamente celebrado en Sind, con miembros de la comunidad, tanto hindúes como musulmanes, acudiendo en gran número a la procesión de Jhulelal, seguida de un programa cultural que involucra banquetes y prasad gratis para todas las personas.

La fecha del festival se basa en el ciclo lunar del calendario lunisolar hindú, cayendo el día primero del mes de Chet (marzo-abril).

El mantra sagrado de Váruṇa es:

ॐ जल बिम्बाय विद्महे नील पुरुषाय धीमहि तन्नो वरुण: प्रचोदयात्

Que se translitera como:

"Om Jala bimbaya Vidhmahe, 

Nila Purushaya Dheemahee,

Tanno Varuna Prachodayat"

Y que significa:

"Om, medito en quien es el reflejo del agua, 

Oh, persona del océano azul, otórgame sabiduría. 

Dejo que Váruṇa, Dios del agua, ilumine mi mente"


No hay comentarios:

Publicar un comentario