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miércoles, 22 de diciembre de 2021

El infierno y el castigo según el Hinduismo


Los textos sagrados del hinduismo, nos enseñan que después de la muerte física, nuestra alma emprende un largo viaje a otros planos de existencia, los cuales se encuentran ubicados justo entre la muerte y la reencarnación, por lo tanto, son intermedios. En términos simples, podríamos definir a estos planos como "cielo" e "infierno", dependiendo del caso. Y si bien existe una gran diferencia entre estos conceptos con el de otras religiones, lo cierto es que el "castigo" o la "recompensa" que obtenemos por nuestros actos comienza a dar sus frutos.

Bhagavad-gītā, 14.18: śrī-bhagavān uvāca paraṁ bhūyaḥ pravakṣyāmi jñānānāṁ jñānam uttamam yaj jñātvā munayaḥ sarve parāṁ siddhim ito gatāḥ. Que significa:

"Aquellos que están situados en la modalidad de la bondad ascienden gradualmente a los planetas superiores; aquellos que están en la modalidad de la pasión viven en los planetas terrenales; y aquellos que están en la modalidad de la ignorancia caen a los mundos infernales".

En la presente publicación veremos una descripción a fondo sobre uno de estos planos intermedios, en especifico, el "Naraka" o infierno, así como la cosmología asociada a este ciclo. 


  • Introducción

El hinduismo enseña que al interior de todos y cada uno de los seres vivos, existe una partícula divina denominada "alma", la cual es eterna e inmortal. Y también afirma que nuestro cuerpo físico es simplemente una especie de herramienta o vehículo que el alma utiliza para efectuar karma (acciones) en el mundo material, y, por lo tanto; es pasajero y perecible. De hecho, es el karma la ley universal encargada de enjuiciar a las almas tras la muerte, determinando su posible destino; reencarnación, o mokṣa. Sin embargo, antes de que ello suceda, el alma transita en un plano intermedio, en donde será castigado o recompensado en base a las acciones que tuvo durante su última vida.

En pocas palabras, las personas que fueron buenas y que acumularon un karma positivo, podrán acceder a un plano totalmente gratificante y hermoso, en el cual disfrutarán de dicha, paz y bienaventuranza, una especie de "cielo" o "paraíso" en donde serán recompensados por sus buenas acciones. Estos planos también se conocen como "planetas celestiales", y varían unos con otros en cuanto a intensidad. Entre ellos destaca "Satya-loka", "Svar-loka" y "Swananda-loka". Si bien a estos planetas van las personas buenas y nobles, lo cierto es que, una vez consumado el karma, volverán a reencarnar. Es decir, aquí llegan las personas buenas pero que aún no están del todo listas para trascender y alcanzar Mokṣa.


Por otro lado, aquellas personas que en vida fueron malvadas, crueles, impuras y "pecadoras", serán castigadas y torturadas en el "Naraka", el mundo infernal que podría ser comparado hasta cierto punto con el infierno cristiano o islámico, puesto que también es un sitio de tormento y martirio. Aquí mora el Señor Yama, Dios de la Muerte y la Justicia, quien comanda un terrible ejército de seres infernales denominados "yamadutas", quienes son además los responsables de torturar y reprender a las almas. La estadía en el infierno es temporal, y sólo hasta el punto en que se haya sufrido lo suficiente como para compensar los pecados pasados. Los textos nombran la existencia de casi docenas de mundos infernales, como por ejemplo; Tamisra, Lohasanku, Kumbhipaka, Raksogana-bhojana, Lalabhaksa, Asipatravana, entre otros, y en los cuales existen toda clase de tormentos especialmente diseñados para cada tipo de pecado. 

Como se mencionó anteriormente, en el Bhagavad-gītā leemos:

Aquellos situados en la modalidad de la bondad ascienden gradualmente a los planetas superiores; los de la modalidad de la pasión viven en los planetas terrenales; y los que están en la abominable modalidad de la ignorancia descienden a los mundos infernales.

 

La cualidad más baja, la modalidad de la ignorancia, se describe aquí como abominable. El resultado de desarrollar ignorancia es muy, muy arriesgado y temible, puesto que la ignorancia es la cualidad más baja en la naturaleza material. Gracias a la ignorancia se abren las puertas al pecado. 

Por debajo del nivel humano hay ocho millones de especies de vida: pájaros, bestias, reptiles, árboles, etc., y de acuerdo con el desarrollo de la modalidad de la ignorancia, la gente desciende a estas condiciones abominables.

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Cabe decir que los hindúes veneran y respetan al Dios de los infiernos como a cualquier otro Dios. A Yama no se le teme, al contrario, se le aprecia por ser un agente encargado de impartir justicia equitativa e igualitaria, ya que en el fondo, el castigo será beneficioso para nuestra evolución espiritual. Esto es similar a lo que enseñaron los antiguos egipcios a través del Juicio de Osiris. Los mismos textos hindúes nos dicen que Yama y sus servidores pueden ser totalmente benévolos con la gente de bien, así como dispensadores de miseria para con los malvados. 

De hecho, tras la muerte física existe lo que se conoce como "Camino de Yama", en el cual las almas buenas son llevadas al cielo, mientras que las malas son arrastradas violentamente hasta el infierno, sufriendo tortuosos martirios y miserias. 

Aunque el hombre pecador sea torturado y martirizado brutalmente, lo cierto es que jamás morirá. Al contrario, su cuerpo se regenerará una y otra vez,  por lo que sufrirá un castigo incesante que se extenderá hasta la consumación de su mal karma.

Como bien se mencionó en los párrafos anteriores, la estancia en los planetas celestiales e infernales son únicamente de carácter temporal, NO SON ETERNOS. El tiempo que un alma pasará en cada planeta dependerá exclusivamente de su karma; algunos tendrán estancias más cortas o más largas que otros, y, una vez que el karma se consuma totalmente, sea positivo o negativo, el alma volverá a reencarnar (esto es lo que se conoce como "saṃsāra": ciclo eterno de nacimiento, muerte y reencarnación). La única forma que tenemos para desprendernos del saṃsāra, es alcanzando mokṣa, que precisamente significa "liberación", en sánscrito. Las personas que alcancen este estado no volverán a reencarnar ni a sufrir jamás. 


  • Infierno y castigo

De los muchos textos sagrados que forman parte del canon hindú, el "Garuda Purana" y el "Śrīmad-Bhāgavatam" se enfocan intensamente en hacer una descripción del infierno y el castigo post-mortem, dándonos muchos detalles al respecto. 

Podríamos definir a estos textos como un maestro severo. Mientras que otras escrituras religiosas se enfocan en guiarnos y aconsejarnos; el Garuda Purana y el Śrīmad-Bhāgavatam pasan a la siguiente etapa, advirtiéndonos explícitamente sobre las terribles repercusiones de nuestros actos.

Estos libros también tratan temas como la astronomía hindú, la medicina, la gramática sánscrita, yoga, filosofía, astrología, arquitectura, observancias religiosas, bhakti, metafísica, botánica, matemáticas, meditación, esoterismo, y una cosmovisión general del Dharma. Pero lo que más destaca, son las descripciones detalladas sobre el camino que toma el alma después de la muerte, conteniendo una lista detallada de los castigos que le esperan a un alma en los mundos infernales por ciertos tipos de actividades pecaminosas.

El Garuda Purana fue canalizado y compuesto en el año 1.000, y para su entendimiento, se escribió como una conversación entre el Señor Vishnu y su vimana viviente; Garuda, descrito como un pájaro. Por su parte, el Śrīmad-Bhāgavatam consiste en varios diálogos, enseñanzas y explicaciones interconectadas, entrelazadas y no lineales, el cual fue compuesto entre los siglos VI y VIII.


A continuación adjunto algunos extractos sacados de ambos textos, junto con unos comentarios míos entre paréntesis para explicar ciertos puntos.

En el primer capitulo del Purana, Garuda le pregunta a Vishnu sobre el Camino de Yama:

- "Ahora deseo escuchar acerca del temible Camino de Yama, aquel largo viaje al que se someten las almas que se apartan de la devoción hacia Ti. Dime, entonces, oh Señor, ¿en qué condición vienen los pecadores, y de qué manera obtienen las miserias del Camino de Yama?".

- "El Bendito Señor dijo: Escucha, Señor de los Pájaros, te voy a describir el Camino de Yama, tan terrible incluso al oír o al hablar. Es aquí por donde los pecadores son llevados al infierno. Aquellos que se deleitan en el pecado, desprovistos de compasión y rectitud, apegados a los malvados, aversos a las verdaderas Escrituras y a la compañía de los buenos, ebrios del orgullo y la riqueza, aquellos que tienen cualidades impías, que carecen de los atributos divinos, que están desconcertados por muchos pensamientos engañosos y que se deleitan con los placeres de la naturaleza del deseo. Todo ellos caen en un infierno repugnante".

- "Aquellos hombres que buscan la sabiduría van a la meta más alta; los inclinados al pecado van miserablemente a los tormentos de Yama. Escucha cómo la miseria de este mundo se acumula para los pecadores, luego cómo ellos, habiendo pasado por la muerte, se encuentran con los tormentos".


Luego, el Señor Vishnu comienza a describir el proceso de muerte. Y tras ello, añade: 

- "Los alientos vitales de los pecadores salen por la puerta sur (el camino al infierno). Entonces, vienen dos mensajeros terroríficos de Yama, de aspecto feroz, portando lazos y varas, desnudos, con dientes rechinantes, tan negros como cuervos, con el pelo erguido, con rostros feos, con uñas que parecen armas; viendo a quien se le detienen los latidos el corazón y suelta excrementos. El difunto es arrastrado fuera del cuerpo por los sirvientes de Yama. Después de entregarle un cuerpo de tormento ("yātanā-ṣarīra", con el cual será capaz de sentir goce o dolor, y que es una especie de copia del cuerpo material), y atarle una soga al cuello, lo llevan a la fuerza por un largo camino, tal como los oficiales del rey llevan a un preso".

Nota: Esto es lo mismo que expliqué anteriormente. Tras la muerte física, el alma sale del cuerpo e inicia un nuevo ciclo hacia los mundos intermedios. En Garuda Purana se describe esotéricamente que las almas de los pecadores son secuestradas por los sirvientes de Yama, quienes incluso merodean su cuerpo físico al momento de morir. Aquí adjunto una imagen explicativa:


Vishnu continua narrando el viaje:

- "Mientras lo conducen, los mensajeros lo amenazan y relatan una y otra vez los espantosos terrores de los infiernos. Con el corazón desfallecido y temblando ante sus amenazas, mordido por los atascos del camino, afligido, recordando sus fechorías, hambriento y sediento, asándose al sol, a los incendios forestales y a los vientos cálidos, golpeado en la espalda con látigos, camina dolorosamente, casi impotente, por un camino de arena ardiente, desamparado y sin agua. Aquí y allá va cayendo exhausto e insensible, y levantándose de nuevo. De esta manera, muy miserablemente conducido a través de la oscuridad a la morada de Yama, el hombre es llevado allí, y al poco tiempo, sus mensajeros le muestran los terribles tormentos del infierno". 


- "Habiendo visto al temible Yama, el hombre, después de un rato, regresa con los servidores infernales. Atado por sus pecados pasados, es torturado por el hambre y la sed, y llora. En este momento, el pecador también obtiene las bolas de arroz dadas por su familia, así como los obsequios hechos durante el tiempo de su enfermedad. Sin embargo, el pecador no obtiene gratificación alguna. El Śrāddha (ceremonia funeraria), las ofrendas y el agua no funcionan en pecadores. Aunque coman la ofrenda de arroz, todavía seguirán siendo torturados por el hambre".

(Nota: Al igual que los egipcios, los hindúes tienen un ritual fúnebre muy riguroso, la "ceremonia de los diez días", en el cual se le entregan ofrendas al difunto, entre ellas agua y comida. El pariente más cercano al difunto (hijo mayor o pareja de preferencia, o un sacerdote en caso de no tener parientes) ofrece tranquilamente bolas de arroz. Todos deben abstenerse de llorar. Lamentarse por la partida física de un ser querido es un acto que genera dolor y mal karma, tanto para nosotros como para el fallecido, pues lo atamos a este plano. El Señor dice: "La muerte es segura para los que nacen, y el nacimiento es seguro para los muertos. Esto es inevitable y, por lo tanto, un hombre sabio no debería lamentarse por ello". Una de las principales comidas entregadas es la ofrenda de arroz (pinda pradana), para que de este modo no sufran hambre ni sed en los planos intermedios. Sin embargo, el texto señala que las ofrendas no harán efecto en aquellos pecadores que hayan parado en el infierno. Pueden comer y beber las ofrendas, pero aún así seguirán siendo torturados por el hambre y la sed).

Vishnu sigue comentando que todos los difuntos deben consumar su karma, sea positivo (en el cielo) o negativo (en el infierno):

- "El karma no experimentado no muere ni siquiera en miles de millones de edades; el Ser que no ha experimentado el tormento ciertamente no obtiene la forma humana".

Prosigue: 

- "La extensión del Camino de Yama mide ochenta y seis mil yojanas" (alrededor de 1 millón de kilómetros). Diariamente, los difuntos viajan doscientos cuarenta y siete yojanas (3.000 kilómetros), yendo de día y de noche. Y antes de llegar a la ciudad de la Justicia, el difunto debe pasar por Saumya, Sauripura, Nāgendrabhavana, Gāndharva, Shailāgama, Krauncha, Krūrapura, Vichitrabhavana, Bahwāpada, Duḥkhada, Nānākrandapura, Sutaptabhawana, Raudra, Payovarshana, Shītādhya y Bahubhīti" (que son ciudades infernales con diferentes miserias).


El segundo capitulo parte con una pregunta de Garuda:

- "Garuḍa dijo: ¿Cómo es la miseria en el mundo de Yama? Dime, oh Keśava (otro nombre de Vishnu), ¿De qué manera los pecadores van allí?".

- "El Bendito Señor Vishnu respondió: Te hablaré sobre el Camino de Yama, que está colmado de miseria. Aunque seas mi devoto, cuando termines de escuchar mis palabras te sentirás afligido. Allí no existen sombras de árboles para poder descansar, y en este camino tampoco hay alimentos con los que se pueda subsistir. Aunque el difunto se encuentre extremadamente sediento, no hay agua en ningún lugar. Doce soles resplandecen por un lado. Por el otro, el alma pecadora atraviesa fríos vientos mientras es desgarrado por espinas, y en otros es picado por serpientes venenosas. En otros lugares, el pecador es mordido por feroces leones, tigres y perros; en otro es picado por escorpiones; en otro es quemado por las llamas del fuego. En un lugar hay un bosque de hojas terribles que parecen espadas, las cuales llegan a medir dos mil yojanas de largo y ancho (aproximadamente veinticuatro mil kilómetros). Infestado de cuervos, búhos, halcones, buitres, abejas, mosquitos, incendios forestales, y hojas que traspasan y desgarran. En un lugar hay pozos, en otros hay pisos afilados que parecen navajas y puntas de lanzas. En otros se tropieza una terrible oscuridad negra, en otros lava caliente. En un lugar hay una llanura hirviendo con arena que parece estar fundida, en otro un montón de brasas; en otro una gran nube de humo. En algunos lugares hay lluvias de carbón, lluvias de piedras y de rayos, lluvias de sangre, lluvias de armas, lluvias de agua hirviendo, y lluvias de barro cáustico. En un lugar hay profundos abismos. En otros hay oscuridad absoluta, en otros, lagos llenos de pus, sangre y excrementos". 


- "En medio del camino fluye el terriblemente horrible Vaitaraṇī (río infernal), que incluso genera desdicha con solo ver, suscitando un gran temor. Extendiendo cien yojanas (unos mil kilómetros); un flujo de pus y sangre impasible se extiende con montones de huesos en las orillas, además de carne, musgo, enormes cocodrilos y cientos de pájaros espantosos. Sus aguas hierven en llamas, como la mantequilla se derrite en la sartén. En el camino hay buitres y cuervos con picos adamantinos, marsopas, cocodrilos, sanguijuelas, peces y tortugas, y otros animales carnívoros. Cubierto por todas partes de espantosas multitudes de insectos con aguijones penetrantes".

- "Oh pájaro, este río fue creado solo para que los pecadores cayeran en él. Es difícil de cruzar puesto que genera un intenso dolor. Ni siquiera se alcanza a ver su otro extremo. Así, a lo largo del Camino de Yama, dotado con muchas clases de dolores y extrema angustia; van los pecadores llorando, colmados en miseria. Los pecadores son conducidos con sogas, otros arrastrados por ganchos y traspasados con puntas de armas. Otros son traídos por una soga a través de la punta de la nariz, y también por lazos a través de las orejas. Y siendo golpeados con martillos por los terribles mensajeros de Yama; vomitan sangre por la boca, que luego tienen que comer. Lamentando sus propios karmas, estos seres, agotados, llenos de una gran miseria, continúan hacia la mansión de Yama".


Luego, Vishnu sigue contando el terrible y arduo pesar que significa para los pecadores el tener que atravesar el Camino de Yama. Al final del relato, se dirige a Garuda:

- "Te he contando cómo los pecadores van por este camino espantoso, afligidos por el hambre, la sed y el cansancio. ¿Qué más quieres escuchar?".

La respuesta de Garuda da comienzo al capitulo 3:

- "Garuḍa dijo: ¿Cuáles son los tormentos que sufren los pecadores en la morada de Yama?" (es decir, luego de haber atravesado su Camino).

- "El Bendito Señor dijo: 'Escucha, oh Descendiente de Vinatā. Te lo contaré de principio a fin, incluso si la descripción del infierno te hace temblar'".

- "En la gran ciudad del Rey de la Justicia, el hombre pecador llora cuando escucha los lamentos y clamores mezclados de otros sufrientes"

- "El Dios de la Justicia, junto con Chitragupta, Śravaṇas, el Sol y otros, ven plenamente los pecados y méritos del ser enjuiciado. Entonces, Yama, habiéndose asegurado de sus malas acciones, los trae ante Él y les muestra su manifestación más terrible. La gente que es pecadora contempla la forma aterradora de Yama: un gigante que monta un búfalo y que ruge como una nube en el momento del pralaya, y que parece una montaña negra con terribles armas relucientes en cada uno de sus treinta y dos brazos. Sus ojos lucen como grandes pozos de color rojo, y en su boca se aprecian formidables colmillos. Cerca de Él están todos sus mensajeros, de similar apariencia".


- "Habiéndolo visto, el desdichado pecador, abrumado por el miedo, comienza a gritar. Entonces, por orden de Yama, Chitragupta habla a todos esos pecadores que están llorando y lamentando sus karmas, diciendo: 'Oh, pecadores, malhechores, contaminados por el egoísmo, imprudentes, ¿por qué cometieron pecado? Gente tonta, ¿por qué cometieron estos pecados que dan miseria y que nace de la lujuria, la ira y la asociación con el mal? Ustedes han cometido pecados con gran deleite, y por ello ahora estarán destinados al tormento. No sirve de nada lamentarse. Estos pecados son la causa de una miseria inevitable. Pero se sabe que Yama trata por igual al necio y al erudito, al mendigo y al rico, al fuerte y al débil'. Al escuchar las palabras de Chitragupta, los pecadores aceptan sus karmas y permanecen en silencio e inmóviles. El Rey de la Justicia, al verlos inmóviles como ladrones, ordena el debido castigo por sus correspondientes actos. Entonces, sus crueles servidores, después de haberlos golpeado, dicen: 'Ve, pecador, a los terribles y espantosos infiernos'".


- "Los mensajeros, Prachaṇḍa, Chaṇḍaka y otros ejecutores de las sentencias de Yama, atan a los pecadores con sogas y los arrastran hacia los infiernos. Allí observan un gran árbol que brilla como un fuego ardiente, en el cual los pecadores serán atados y golpeados, ademas de sufrir por el hambre y la sed. Los servidores de Yama los golpean con varas de metal, martillos, porras de hierro, lanzas, mazas y morteros. Algunos pecadores quedan mudos y otros se desmayan por el dolor. Al verlos callados, los sirvientes se dirigen a ellos así: 'Oh, pecadores, malhechores, ¿por qué cometieron tal maldad? No diste ni un bocado de comida a un perro o a un cuervo, ni honraste a tus invitados ni ofreciste agua a los antepasados. ¡Sufre los frutos de su propio pecado! Debido a que estás desprovisto de justicia, mereces ser golpeado. El perdón de las faltas lo hace el Señor Īśwara. Nosotros castigamos a los malhechores, como se nos ordena'".

- "Habiendo hablado así, los mensajeros calientan sus armas sin piedad; y los golpes caen como carbón ardiendo".

- "Entonces los mensajeros llenan de polvo la boca de los que claman; y, atados con varios lazos, algunos pecadores son golpeados con martillos. A otros se les corta con sierras como si fueran leña, y a otros se les tira al suelo para ser cortados en pedazos con hachas. Algunos, con el cuerpo semienterrado en un pozo, son perforados en la cabeza con lanzas. Otros, fijados en medio de una máquina para ser exprimidos como cañas de azúcar."


- "Algunos están rodeados por carbón ardiente y envueltos en antorchas para ser fundidos como un trozo de metal. Algunos se sumergen en mantequilla caliente y otros en aceite hirviendo, y como una torta arrojada a la sartén se les da la vuelta por cada lado. Algunos son arrojados a un camino y pisoteados por enormes elefantes enloquecidos. Algunos son arrojados a pozos; algunos son arrojados desde las alturas; otros, devorados vivos por gusanos. Cuervos y buitres les picotean la cabeza, los ojos y los rostros con enormes picos".


- Vishnu agrega: "Aquí hay infiernos llenos de miseria indescriptible en palabras. En total existen ochenta y cuatro lakhs (8,4 millones) de infiernos, oh Pájaro, en medio de los cuales hay veintiuno que son los más espantosos y terribles; Tāmisra, Lohaśaṇku, Maharauravaśālmalī, Raurava, Kuḍmala, Kālasūtraka, Pūtimṛittika, Saṅghāta, Lohitoda, Saviṣa, Sampratāpana, Mahāniraya, Kāka, Ūlu, 1Sanjīvana, Mahāpathin, Avichi, Andhatāmisra, Kumbhīpāka, Sampratāpana y Tapana. Todos formados por diversas aflicciones y enfermedades de diferentes clases. Los necios pecadores, desprovistos de justicia que han caído en ellos, experimentan allí, hasta el fin del tiempo, los diversos tormentos del infierno".

El capitulo 4 comienza con otra pregunta de Garuda:

- Garuda le pregunta a Vishnu; "¿quiénes son las personas que van al infierno?"

- Vishnu responde: "Aquellos que siempre se deleitan en las malas acciones y que se apartan de las buenas obras; van de infierno en infierno, de miseria en miseria, y de miedo en miedo. Los justos entran en la ciudad del Rey de la Justicia a través de las tres puertas (cielo), pero los pecadores solo entran por el camino de la puerta sur".

-Posteriormente, Vishnu le entrega a Garuda una larga lista de aquellos pecadores que se adentran a este plano. Aquí lo sintetizo:

- "Asesinos de brahmanes, alcohólicos, sicarios, infanticidas, asesinos de mujeres, ladrones, infieles, deudores, envidiosos, torturadores, los que se regocijan de la desgracia ajena, los aversos a las verdaderas Escrituras, aquellos que deshonran a sus padres, quienes matan animales para su propia satisfacción, aquellos que talan y destruyen árboles, jardines y bosques, los que violan las leyes de la moral, los avaros, los materialistas apegados a los objetos de los sentidos, los hipócritas, los ingratos, aquellos que destruyen hogares, aquellos a los que les gustan las peleas, aquellos que no compadecen a los indefensos, que odian a los buenos, que castigan a los inocentes, aquellos brahmanes que colocan a una ramera en sus camas, así como los tontos que los siguen y adoran, aquellos que prenden fuego a una casa, a una aldea o a un bosque, los que descuidan a sus familias, los que fabrican y venden armas, los que son crueles con cualquier criatura, los que traicionan a sus amigos, los que están cegados por la pasión, los ingratos, los que dan falso testimonio, quienes son de naturaleza desenfrenada, quienes traicionan a sus amigos, aquellos que atribuyen el mal al bien, los que actúan con falta de respeto, los que utilizan a Dios y a las prácticas religiosas para obtener un beneficio económico". Entre otros.

Luego menciona algunos tipos de torturas que se imparten según el pecado. Por ejemplo: 

- "El hombre pecador que prende fuego a una casa, una aldea o un bosque, es capturado por los mensajeros de Yama y horneado en pozos de fuego. Posteriormente, son llevados al bosque cuyos arboles parecen tener espadas en lugar de hojas, y sus extremidades son cortadas con ellas. Cuando, afligido de sed, pide agua para beber, los mensajeros le dan a beber aceite hirviendo".


De igual modo, el Śrīmad-Bhāgavatam detalla el castigo por cada pecado. Aquí adjunto un resumen de ello:

- Adulterio. Robo. Secuestro: Castigo en el mundo infernal de Tāmisra. Aquí, los pecadores son golpeados y reprendidos fuertemente, y sufren por no tener nada para comer o beber. Los coléricos ayudantes de Yama les causan graves sufrimientos físicos hasta el punto de desmayarse por el dolor.


- Engaño. Ateos. Destructores de la naturaleza: Castigo en el mundo infernal de Andhatāmisra. Aquí, la condición del pecador es exactamente como la de un árbol al que le cortan las raíces. Sus aflicciones son tan graves que pierde la cordura y la vista. 

- Envidia. Actos violentos contra otros. Engaño para conseguir dinero. Quien acumula riquezas a costa de los demás. Placer mundano. Infanticidio: Castigo en el mundo infernal de Raurava. Los pecadores son torturados y devorados por toda clase de animales salvajes, y además son expuestos a calores insoportables.


- Personas que se dedican a matar animales, como cazadores, carniceros y amantes de la carne. Castigo en el mundo infernal de Mahāraurava. En este infierno los pecadores son devorados una y otra vez por animales de la misma especie que asesinaron o consumieron.

- Personas que cocinan animales vivos: Castigo en el mundo infernal de Kumbhipak. "Kumbhī" significa "olla" y "pāka" significa "hirviendo". Por lo tanto, en este lugar los pecadores son cocinados en aceite hirviendo una y otra vez.


- Asesino de un brāhmaṇa: Castigo en el mundo infernal de Kālasūtra. Este lugar posee una superficie plana que se compone únicamente por cobre, el cual es calentado desde las profundidades por llamas ardientes, y desde arriba por un sol abrasador. En consiguiente, el pecador estará expuesto incesantemente a una sofocación extrema y dolorosa. Internamente está ardiendo de hambre y sed, y externamente está ardiendo por el calor del sol y el fuego. Debe sufrir de esta manera durante tantos miles de años como pelos en el cuerpo de un animal.

- Impíos. Apostatas: Castigo en el mundo infernal de Asi-patravana: El pecador es azotado con látigos y cortado con espadas afiladas.

- Un funcionario del gobierno que administra mal la justicia, o que castiga a un hombre inocente: Castigo en el mundo infernal de Sūkaramukha. Aquí, los pecadores serán aplastados y triturados.

- Asesinato y maltrato de animales: Castigo en el planeta infernal de Andhakūpa. El pecador será atacado, picado, torturado y perseguido por toda clase de aves, reptiles, bestias, mosquitos, piojos, gusanos, moscas, o cualquier otra especie que haya matado o maltratado en su última vida.

(Nota: Tanto Mahāraurava como Andhakūpa están destinados para quien asesine y maltrate animales, pero se diferencian en el propósito. A Mahāraurava llegan pecadores que asesinan animales para satisfacer su propia lengua, es decir, para comérselos, mientras que a Andhakūpa llegan los pecadores que asesinan animales por diversión, capricho o mera maldad).

- El que come sin hacer pañcayajña y no comparte su comida con los demás: Castigo en el mundo infernal de Kṛmibhojana. Este sitio se describe como un mar inmenso de gusanos e insectos, en el cual serán sumergidos los pecadores. También corre el riesgo de ser convertido en un gusano de ese mar, teniendo que devorar a otros de su especie para subsistir.

- Quien roba las pertenencias de otra persona. Castigo en el mundo infernal de Sandaṁśa. En este lugar la piel del pecador será desgarrada por hierro al rojo vivo, y posteriormente cortado en pedazos.

- Adicción al sexo. Sexo ilícito: Castigo en el mundo infernal de Taptasūrmi. En este lugar las personas serán obligadas a abrazar una estatua de hierro al rojo vivo, mientras son azotadas con látigos. 


- Zoofilia: Castigo en el mundo infernal de Vajrakaṇṭaka-śālmalī. Los pecadores serán colgados, desgarrados y desmembrados con mucha severidad.


- Pecados generales: Castigo en el Vaitaraṇī; aquel río inmenso que, en lugar de poseer agua, tiene sangre, pus, flema, orina, tuétano y excremento. En este río nadan toda clase de bestias feroces, y en sus profundidades se encuentran enormes puntas de hierro, además, las "aguas" hierven constantemente.

- Aquellos que viven como animales; ignorantes, desvergonzados y sucumbidos en la complacencia de los sentidos: Castigo en el mundo infernal de Pūyoda. Los pecadores son arrojados a un océano lleno de pus, heces, orina, moco, saliva y excreciones similares.

-  Cazadores: Castigo en el mundo infernal Prāṇarodha. Aquí, los ayudantes de Yama convierten al cazador en su objetivo, matándolo dolorosamente una y otra vez.

- Persona que mata animales en nombre de un sacrificio religioso: Castigo en el mundo infernal de Viśasana, en donde será expuesto a una tortura física ilimitada.

- Deseo lujurioso. Obligar a la pareja a beber semen: Castigo en el mundo infernal de Lālābhakṣa. Los pecadores serán sumergidos en un mar de semen, además de ser obligados a beberlo.

- Quien asesina a alguien utilizando veneno o fuego. Saqueadores. Ladrones. Salteadores. Funcionarios del gobierno que obligan a pagar impuestos excesivos: Castigo en el mundo infernal de Sarameyadana. En este lugar los pecadores serán devorados por hordas de perros demoniacos.

- Falso testimonio. Mentira. Estafa: Castigo en el mundo infernal de Avīci. Los pecadores son llevados a la cima de un gigantesco precipicio, y posteriormente lanzados desde la cima hacia un abismo de rocas.


- Orgullo. Engreimiento: Castigo en el mundo infernal de Kṣārakardama; un sitio de barro cáustico en donde los pecadores son sumergidos.

- Una persona que sacrifica seres humanos: Castigo en el mundo infernal de Rakṣogaṇa-bhojana. En este lugar, los pecadores sucumbirán a la furia de rākṣasas (demonios) que los cortarán en pedazos con afiladas espadas.

- Una persona que mata animales de compañía: Castigo en el mundo infernal de Śūlaprota. En esta vida algunas personas dan cobijo a animales y pájaros que se les acercan para protegerse, y después de hacerles creer que estarán protegidos, esas personas los maltratan y asesinan. Estos pecadores serán torturados en este infierno; sus cuerpos serán perforados con lanzas y agujas. Buitres y garzas les desgarrarán el cuerpo sin piedad.

- Aquellos que en esta vida son como serpientes envidiosas, siempre enojadas y causando dolor a otras entidades vivientes: Castigo en el mundo infernal de Dandaśūka; un lugar habitado por serpientes devoradoras de hombres.

- Aquellos que encierran o ponen bajo reclusión a otros seres, ya sea en graneros, cuevas, jaulas, etc.: Castigo en el mundo infernal de Avaṭa-nirodhana. Estos pecadores serán encerrados en cámaras de gases altamente tóxicos y venenosos.

- Persona que muestra una ira injustificada hacia un invitado o un visitante: Castigo en el planeta infernal de Paryavartana. En este sitio, los ojos de los pecadores serán arrancados una y otra vez por bandadas de aves.


- Una persona enloquecida por poseer riquezas. Avaricia. Gente profundamente absorta en ganancias monetarias: Castigo en el mundo infernal de Sukimukha, en donde los funcionarios de Yama los castigarán cosiendo hilo a través de todo su cuerpo, como si fuesen un telar.

Luego se añade que tanto las personas buenas como las malvadas vuelven a reencarnar tras haber consumado su karma, puesto que la única vía para romper la cadena del saṃsāra es alcanzando mokṣa:

- "Mi querido rey Parīkṣit, en el reino del gran Yama hay cientos y miles de planetas infernales. Las personas impías que he mencionado, y también las que no he mencionado, deben entrar en estos diversos planetas de acuerdo con el grado de su impiedad. Aquellos que son piadosos, sin embargo, ingresan a otros sistemas planetarios, a saber, los planetas de los semidioses (celestiales, "cielos"). Sin embargo, tanto los piadosos como los impíos son traídos nuevamente a la tierra después de que se agotan los resultados de sus actos piadosos o impíos". 

De igual modo el Garuda Purana termina concluyendo lo mismo, diciendo:

"Habiendo comido allí sus frutos inquebrantables, nacen de nuevo. Por orden de Yama, regresan a la tierra y se vuelven inmóviles y otras criaturas: Árboles, arbustos, plantas, enredaderas, rocas, pastos, pájaros, animales y peces; hay 8,400,000 destinos para nacer".

Esto también lo profundicé en:



En el Garuda Purana también se afirma: "A veces la gente no cree en estas descripciones del infierno, pero tanto si uno cree o no cree, lo cierto es que todo será llevado a cabo por las leyes de la naturaleza, las cuales que nadie puede evitar".

Nota final: ¿Cómo puede el alma sufrir?

El alma no es capaz de sufrir ningún tipo de daño o perturbación, puesto que es incorpórea, intangible, y no responde a las mismas leyes de la naturaleza material, siendo sutil y etérea. Además, en su condición de inmortal no puede ser aniquilada ni destruida. Por ejemplo, en el Bhagavad-gītā 2.23-24 leemos:


"Al alma nunca podrá ser cortada por ningún arma, ni tampoco puede ser quemada por el fuego, ni el agua humedecerla, ni el viento marchitarla. Esta alma individual es irrompible e insoluble, y no se la puede quemar ni secar. El alma está en todas partes, es sempiterna, inmutable, inmóvil y eternamente la misma".

Entonces; ¿cómo puede el alma sufrir? El castigo después de la muerte es mental y no físico. Es el deseo del Señor que las personas tengan diferentes Varnas o maquillajes psicológicos para aprender sobre nuestros malos actos. Lo que sufre no es el alma en sí, sino que el "mann" (mente), pero es igual de intenso y vivo que el sufrimiento físico, puesto que el alma toma un cuerpo especial denominado yātanā-deha o yātanā-ṣarīra, con el cual sufre los tormentos del infierno sin la necesidad de disponer de un cuerpo físico. Después de la muerte, la falta de un cuerpo corporal no impide que el alma experimente lo peor y lo mejor de los karmas acumulados durante la vida: lo mejor en Swarga (cielo) y lo peor en los Narakas (infiernos). Entonces, el cielo y el infierno son tan reales como la propia carne y el mundo material.

Lectura complementaria:


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