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Maṅgala (मङ्गल): Dios Astrológico rigente de Marte

Maṅgala (मङ्गल) es un importante Dios perteneciente a la ciencia astrológica del hinduismo, rigiendo y gobernando sobre el planeta Marte. Como tal; Maṅgala tiene gran influencia en la vida de los seres humanos y en el funcionamiento de las casas zodiacales. 

El poder de Marte en la astrología se puede determinar por el hecho de que es el Dios de la guerra, y a menudo se percibe como una entidad con un cuerpo rojo y muy armado que bien puede utilizar su fuerza y energía para destruir o construir. Marte es generalmente maléfico producto de su intensa energía, que muchas veces las personas no saben controlar. En el horóscopo, Marte influye intensamente a los signos de Aries, Escorpio, Cáncer y Leo.

Un Marte fuerte en la carta astral indica escenarios favorables para una persona, gobernando cualidades y virtudes como confianza, fuerza, coraje, determinación, poder, perspicacia, y habilidades relacionadas a la gestión, el liderazgo, la toma de decisiones y la superación de obstáculos. Sin embargo, un Marte débil o maléfico tiende a debilitar el poder de pensamiento de una persona, bloqueando sus capacidades mentales y brindando ira, rabia, impulsos, agresión, pereza, flaqueza, mal genio, obstáculos, conflictos, violencia, y un enfoque letárgico hacia la vida.

Marte puede convertirte en una persona decidida, pero también puede convertirte en un esclavo de los sentidos. Puede convertirte en una persona valiente, pero también en una violenta. Todo esto puede variar en función de las casas zodiacales y de las influencias astrológicas circundantes; creando circunstancias que propicien o no la expresión de estos factores. Por ello, se venera precisamente a Maṅgala para apaciguar la furia destructora del planeta Marte. 


Anantashesha (अनन्‍त शेष): La Serpiente Cósmica de Vishnu

Anantashesha es una de las Entidades Primigenias que emergió tras la formación del Cosmos al inicio de los tiempos. Se le describe como una serpiente con mil cabezas que reposa en el Océano Causal (el Plano Divino en donde nacen los universos y moran otras Entidades Celestiales), acompañando eternamente al Señor Vishnu y a la Madre Lakshmi. Anantashesha funciona como una expansión plenaria de las fuerzas creativas y destructivas de Vishnu. Sus mil cabezas coronadas expanden la energía de la creación y forjan los cimientos de un nuevo cosmos, y al final de cada Kalpa (el ciclo natural de muertes y renacimientos que afronta el universo); Anantashesha lo disuelve con el fuego envenenado de Shiva en forma de Rudra. Cuando la Serpiente Divina se desenrolla, el tiempo avanza y tiene lugar la creación, y cuando se enrosca hacia atrás, el universo deja de existir. Anantashesha es una Entidad infinita y omnisciente, y de hecho, su nombre significa "Remanente sin fin" o "Remanente eterno" en sánscrito, haciendo alusión a que se encuentra más allá del tiempo y del espacio.


Manu (मनु): El Primer Hombre Cósmico. El Auto-nacido rey y sumo sacerdote universal


A lo largo de la historia cósmica, han emergido millones de entes creativos que tienen la finalidad de cimentar la configuración del plano físico, y junto con ello; de guiar a las nacientes humanidades a lo largo de los ciclos universales de muertes y renacimientos. 

Estas entidades reciben el título de "Manu" (मनु), que significa "Progenitor de Humanidad". Cada Manu es descrito como un rey ancestral y un sumo sacerdote primigenio, conocedor de los secretos Divinos y patriarca de pueblos ancestrales. Los Manus emergen del poder creativo condensado en la mente del Dios Brahmā; el Demiurgo creador del plano físico, mientras que otros son elegidos directamente por mérito, siendo almas puras y rectas. 

Los textos sagrados describen que para el presente ciclo cósmico, la humanidad conocerá a un total de 14 Manus diferentes, siendo "Svāyambhuva Manu" el primero, y "Vaivasvata Manu" el actual (y el séptimo en el orden cronológico). Vaivasvata Manu es conocido por ser quien, con ayuda del Señor Vishnu en su manifestación como "Matsya", el gran pez; rescataron a la humanidad de un diluvio universal tras haber construido una barca gigantesca, en la cual introdujo a su familia, semillas, plantas y animales. 

Posteriormente, Vaivasvata fue quien le transmitió sabiduría y conocimiento a las generaciones que le sucedieron. 

Eso define a los Manus: padres universales que bajo poder Divino criaron, guiaron y organizaron a las civilizaciones humanas.


Las enfermedades y el Karma


Las enfermedades que sufrimos a lo largo de nuestras vidas, incluyendo la causa de muerte y la edad en la cual se produzca; responden exclusivamente a la acción del Karma. La muerte se encuentra predestinada para cada individuo desde mucho antes de nacer. En pocas palabras, las enfermedades responden al Karma de vidas y acciones anteriores. Cada enfermedad está predestinada según los méritos pasados. Al momento de nacer nos enfrentamos a una cuenta regresiva que limita el tiempo de nuestra existencia hasta el momento en que se materialice dicha enfermedad. Y si bien es cierto que un estilo de vida saludable, o bien, uno dañino, pueden mejorar o complicar la salud, lo cierto es que no hay escapatoria de aquel final que nos espera; tarde o temprano el Karma se hará presente para cobrar la deuda.

Nuestras obras se convierten en nuestro destino. Todos los nacimientos que tenemos en el plano material, son producto de acciones realizadas por nosotros mismos en tiempos y vidas anteriores; independientemente si vivimos como seres humanos o no. Cada acción tiene su reacción de acuerdo a la ley cósmica, y ninguna acción se queda sin una consecuencia adecuada. Las malas acciones no se quedan sin sus efectos amargos sobre quien las ejecuta. 

En el Garuda Purana (5.57), un importante libro sagrado, se lee:


"El karma que se ha hecho, ya sea bueno o malo, inevitablemente debe sufrirse. El karma que no se sufre no se desvanece ni siquiera en decenas de millones de eras".


Armas de destrucción masiva en el Mahābhārata



La guerra de Kurukshetra fue uno de los principales acontecimientos que se narran en el "Mahābhārata"; un importante libro sagrado de la religión hindú. Este cruento conflicto, fue en esencia; una verdadera guerra mundial, teniendo resultados catastróficos que superan con creces los daños evocados en guerras modernas. De los millones y millones de soldados en el campo de batalla (se estima que fueron entre 4 a 5 millones); solo 12 personas sobrevivieron. 

Y por si fuera poco, cabe decir que la guerra del Mahābhārata duró tan solo 18 días, y con millones de muertes a su causa, resulta lógico pensar que no se utilizaron únicamente armas convencionales para la época, como flechas, arcos, mazas, espadas, cuchillas y lanzas. De hecho, el mismo libro confirma que los bandos involucrados (Pandavas vs Kauravas) emplearon diversos tipos de armas de aniquilación masiva, las cuales causaron estragos inenarrables. Otros pasajes del Mahābhārata, aparte de la gran guerra de Kurukshetra, también hacen mención a este tipo de acontecimientos. En total, se pueden encontrar cerca de 50 tipos de armamentos de destrucción masiva, los cuales presentan características muy similares a las que poseemos en tiempos modernos.

Todas estas narraciones son una clara evidencia de que los textos sagrados de la India describen un pasado que actualmente desconocemos. 


La carne es pecado de acuerdo al Hinduismo. Razones por las cuales debemos evitar el consumo de carne.

En el Hinduismo, la religión más antigua del planeta, se establece que el consumo de carne resulta ser totalmente perjudicial para nuestro desarrollo interno, siendo una actividad pecaminosa que el devoto deberá evitar si desea mantenerse alejado de energías dañinas y mal karma. 

Desde tiempos inmemoriales, los sabios de la antigua India reconocieron la espiritualidad en todas las especies vivientes, llamando a proteger, respetar y valorar la vida de los animales, y no exclusivamente por motivos éticos, sino que también por la deuda kármica que una persona adquiere al asesinar y consumir otra vida.

En la presente publicación se adjuntan todas las razones por las cuales debemos evitar el consumo de carne, basándonos lógicamente en lo que dictan los textos sagrados del Hinduismo.


Árboles, Flores y Plantas Sagradas en el Hinduismo


El Hinduismo pone énfasis en la creencia de que Dios está presente en todos y cada uno de los componentes que conforma el universo material, sean elementos bióticos o abióticos. Por ello, desde tiempos inmemoriales, existe un respeto muy especial y prominente hacia la naturaleza, siendo el agua, el sol, la luna, el fuego, el viento, el rayo, los animales, las rocas y los árboles; parte de un sistema integral de conceptos religiosos.

En publicaciones anteriores ya he explicado detalladamente lo que significan y representan algunos de estos elementos, por lo que el día de hoy nos detendremos a estudiar los árboles, plantas y hierbas; aquellas que son sagradas dentro del hinduismo, incluyendo sus propiedades medicinales y su razón religiosa de culto.


Hayagriva (हयग्रीव ): Dios del Conocimiento y el Aprendizaje. Avatar de Vishnu con forma de Caballo

El Señor Hayagriva posee una polarización energética muy positiva y dinámica, estando conectado específicamente con el proceso de aprendizaje y conocimiento, por lo que se le venera como fuente de sabiduría y desarrollo intelectual. Se le invoca para aclarar la mente, solicitar sapiencia, conocimiento, disipar la ignorancia, e incluso, para repeler energías negativas y dañinas; siendo un poderoso destructor de obstáculos. 

Esto se debe al hecho de que Hayagriva es un Avatar que emana directamente de Vishnu, el Supremo Protector y Conservador del Universo. Vishnu asumió esta forma con cabeza de caballo y cuerpo de hombre para asesinar a unos antiguos demonios que robaron el conocimiento divino y que desafiaron a los Dioses. 


Hinduismo Esotérico: el TANTRA (तंत्र)


El Tantra predica la idea de que la energía divina se encuentra dormida e impotente dentro de todos nosotros, pero que bien puede ser despertada y estimulada a través de ritos, ejercicios y prácticas espirituales diseñadas específicamente para este fin, sean de tipo ortodoxo (convencional) o heterodoxo (transgresor). 

A través de la experimentación personal, las prácticas tántricas buscan dirigir las energías universales hacia el individuo para expandir su conciencia y liberarlo del plano físico; la ilusión del mundo. Por ello es que el Tantra es uno de los aspectos más profundos y complejos dentro de la cosmología hindú y budista, siendo netamente un movimiento de carácter esotérico que busca promover el desarrollo espiritual a través del éxtasis y la experimentación. Dentro de sus ritos y prácticas, a grandes rasgos, encontramos la realización de posturas yóguicas, ejercicios de respiración y control de los sentidos, trance, meditación, visualización, mudras, mantras, geometría sagrada, alteración de la conciencia, estimulación de los chakras, éxtasis, sexo ritual, adoración e interiorización de una Deidad para evocar los poderes inherentes a Ella (devatayoga)

La peregrinación del Señor Balarama durante la guerra de Kurukshetra (Mahābhārata)

En el Mahābhārata, uno de los libros sagrados más importantes del Hinduismo, se narra un cruento conflicto bélico de grandes proporciones, "la guerra de Kurukshetra", en la cual, de acuerdo a los datos aportados por el libro, se infiere que participaron entre 4 - 5 millones de soldados, esto es cerca del 80% de la población masculina de la India en aquel minuto, y al que solo 12 personas sobrevivieron. 

Todos los héroes del Mahābhārata se reunieron en el campo de Kuru (actual Haryana, noroeste de la India) para combatir. Sin embargo, uno de los grandes guerreros de la época estaba ausente. Era Balarāma: el único que se negó a participar de la guerra, prefiriendo iniciar un largo peregrinaje a tierras lejanas y sagradas en lugar de tomar postura en los acontecimientos bélicos

El Señor Balarama es el hermano de Krishna (figura principal del Mahābhārata) y avatar de "Ananta-shesha", la serpiente cósmica de Vishnu. 

En la presente publicación nos enfocaremos en trazar la ruta que siguió el Señor Balarama durante su ausencia del conflicto armado.